
Defensores de Derechos Humanos están en contra de bombardeos en el Catatumbo
Luego que el ministro de Defensa Pedro Sánchez confirmara que los bombardeos en distintas zonas del país contra los grupos armados continuarán como parte de la estrategia de seguridad, en Norte de Santander en medio de la confrontación armada entre el Eln y disidencias de las Farc.
Esto teniendo en cuenta las restricciones de no atacar en lugares donde haya presencia de menores de edad reclutados por grupos armados ilegales.
Sin embargo, en Norte de Santander los defensores de derechos humanos han mostrado su preocupación ante la posibilidad que esta práctica sea implementada por la fuerza pública en una zona donde la comunidad civil está en medio de la guerra que se libra en el Catatumbo.
Enrique Pertúz presidente de la red departamental de defensores de derechos humanos dijo en RCN Radio que la utilización de drones con explosivos entre los actores armados genera terror entre la comunidad, que puede ser víctima de este tipo de hechos que atentan contra el derecho internacional humanitario.
A eso se suma, que con la intervención del Ejército existe la posibilidad que se autoricen los bombardeos en la zona, lo cual podría en riesgo a las comunidades.
"Estas bombas cuando las tiran en los campamentos, no distingue entre adultos y menores de edad, una situación que con este gobierno se venía generando de nos realizar bombardeos, a raíz del alto número de menores que hoy están en las filas de las Farc y del ELN"; indicó el presidente de la red departamental de defensores de derechos humanos.
Además, Pertuz agregó que el ministerio de defensa debe revisar esta acción que podría afectar a niños y niñas que son reclutados por los grupos armados en la zona.
Por otra parte, El ministro afirmó que los bombardeos aéreos contra objetivos militares han continuado en distintas regiones del país, bajo el cumplimiento del Derecho Internacional Humanitario (DIH).
La principal restricción impuesta por el gobierno prohíbe atacar campamentos donde se confirme la presencia de combatientes menores de edad. Sin embargo, Sánchez enfatizó que cualquier persona que participe en hostilidades pierde su protección, independientemente de su edad.
Por otra parte, a pesar de que la confrontación armada entre el ELN y las disidencias de las Farc persiste en la región del Catatumbo, las comunidades desplazadas que llegaron a los cascos urbanos de Cúcuta, Tibú y Ocaña, de a poco han empezado a regresar a sus territorios.
Sin que existan las garantías necesarias para el retorno de las familias, los alcaldes de los municipios receptores han manifestado que, en medio de la violencia, un número indeterminado de las mismas han empezado a trasladarse nuevamente a sus lugares de origen.